En el marco del Día Mundial del Agua, los voluntarios ambientales del Centro de Formación, junto con la formación Técnico en Saneamiento y Salud Ambiental – ID 3322188, participaron el pasado 17 de marzo en una salida pedagógica a las plantas de tratamiento de agua potable y aguas residuales en el municipio de Victoria, Caldas. Esta
experiencia permitió comprender el recorrido del agua: desde su captación en el
río, su proceso de potabilización, su uso en nuestras actividades diarias y su
tratamiento antes de regresar nuevamente a la naturaleza.
Pero más allá
del conocimiento técnico, esta vivencia generó reflexiones profundas en los
aprendices. Muchos
manifestaron que antes de esta experiencia no tenían claridad sobre cómo se
trata el agua. Comprendieron que no es un recurso que simplemente “aparece”,
sino que requiere procesos complejos, esfuerzo humano y recursos para llegar en
condiciones adecuadas hasta nosotros.
Algunas de las
reflexiones de los voluntarios fueron:
“No tenía
conocimiento sobre el tratamiento del agua y ahora entiendo la importancia de
no contaminar y no arrojar basuras a los ríos.”“El agua es un
recurso vital que usamos todos los días, pero muchas veces actuamos como si no
fuera importante.”
“Ahora soy más
consciente de que el proceso del agua es complejo y requiere mucho esfuerzo
para que llegue limpia a nosotros.”
También se
reconoció la importancia de cambiar hábitos cotidianos, como evitar el
desperdicio, cerrar adecuadamente las llaves, no arrojar residuos a fuentes
hídricas y ser más conscientes del impacto de nuestras acciones. En el contexto
del Centro de Formación, los aprendices destacaron acciones concretas que
pueden implementarse, como optimizar el consumo del agua, reutilizarla en
algunas actividades, usar productos amigables con el medio ambiente y reportar
fallas en las instalaciones hidráulicas.
Otro aspecto
relevante fue comprender que el agua, después de ser utilizada, no desaparece.
Pasa por sistemas de alcantarillado y llega a plantas de tratamiento donde se
eliminan sólidos, grasas y contaminantes antes de ser devuelta al río. Sin
embargo, no todos los municipios cuentan con estos procesos, lo que representa
un riesgo para la salud y el ambiente. Además, se
reflexionó sobre las consecuencias de no tratar el agua adecuadamente: la
propagación de enfermedades, la contaminación de ecosistemas, la afectación de
la biodiversidad y la disminución de la calidad de vida.
Finalmente, los
voluntarios ambientales asumen el compromiso de compartir este conocimiento con
la comunidad educativa, promoviendo la conciencia sobre el cuidado del agua
como una responsabilidad de todos.
Y tú, ¿Qué estás haciendo para cuidar el agua en el
Centro de Formación?

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